Increíble, me siento como la primera vez que mandé un correo electrónico, no sé que poner, no sé para que sirve, así que pongo lo primero que me viene a la cabeza.
Lo mejor de todo es que no entiendo su utilidad práctica, es posible que el primer blogger, tuviese ganas de compartir sus pensamientos, su soledad, con el mundo exterior.
Pero sin conocer las razones exactas, me da la sensación de que hay mucha gente alimentando su ego (al fin y al cabo también es un bien social) o con mucho tiempo libre en sus trabajos en empresas del primer mundo, llamado así por la capacidad de crear puestos de trabajo remunerados e improductivos.
Desde luego, yo pertenezco al segundo . . . no me ha costado nada decirlo ;-)
Cierto que hay más grupos, incluidas esas personas sufridoras, cuya angustia vital les empuja a estas perversiones cibernéticas con el fin de escapar de sus melancólicas vidas o quizás . . . quien sabe . . . de encontrar su álter ego.
Pero no, este grupo no lo voy a considerar, porque nunca perteneceré a él, puesto que si me cambio, o más bien me adhiero; pues al del tiempo libre intentaré pertenecer hasta que me sea posible, lo haré al del crecimiento personal, al de los falto de ego.
Hay más grupos, desde luego, pero despreciables en número de seguidores y marginales en intención.
y del comienzo, sencillo, buscando en google he aparecido por aquí, he visto que reconocía mi nombre, que podía publicar con mi cuenta gmail e incluso un acceso directo a crear tu propio blog . . . a mesa puesta.
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